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Nuevo estudio confirma seguridad del arroz dorado, un transgénico que puede evitar la ceguera infantil

arroz transgénico dorado
La deficiencia de vitamina A sigue siendo la causa principal de ceguera infantil prevenible y un mayor riesgo de infección en más de 190 millones de niños en todo el mundo. El arroz dorado podría ayudar a reducir estas lamentables cifras.

Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Australia ya reconocieron la inocuidad para consumo del arroz dorado. Ahora, el cultivo con fines humanitarios se encuentra en las últimas etapas regulatorias en Bangladesh y Filipinas, los primeros países que podrían beneficiarse de este arroz transgénico alto en betacaroteno.

IRRI / 4 de septiembre.- La introducción de cualquier nuevo producto o tecnología a menudo se encuentra con preguntas y preocupaciones. Para cultivos alimentarios como el “Arroz Dorado” (o “Golden Rice” en inglés), que está genéticamente modificado para producir betacaroteno (pro-Vitamina A) en sus granos, la mayoría de las personas quieren saber si es seguro comerlo y si tiene algún beneficio adicional para la salud. En un estudio publicado en el Journal of Agriculture and Food Chemistry en junio de 2019, el Dr. B.P. Mallikarjuna Swamy y el equipo de “Healthier Rice” del Instituto Internacional de Investigación del arroz (IRRI) y PhilRice presentaron hallazgos que muestran el contenido de nutrientes del arroz dorado y el posible impacto nutricional del contenido adicional de betacaroteno.

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Las principales agencias reguladoras evalúan las declaraciones de inocuidad alimentaria en función del concepto de equivalencia sustancial, un término acuñado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en 1993 y adoptado por organizaciones internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se refiere a la necesidad de proporcionar evidencia que demuestre que un cultivo alimentario modificado genéticamente es tan seguro como sus contrapartes convencionales existentes. Los análisis de composición, como los presentados en la publicación de Swamy, miden y comparan componentes específicos de nuevos cultivos alimentarios y lo comparan con las plantas homólogas existentes.

Cuando los resultados están dentro del rango de variabilidad natural, esto proporciona evidencia para que los reguladores determinen que la modificación genética del cultivo alimentario no tuvo consecuencias no deseadas en el perfil nutricional.

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Swamy y el equipo de Healthier Rice examinaron el contenido de componentes nutricionales clave, proximales y minerales en el arroz con cáscara, paja y salvado del “arroz dorado” y los compararon con una muestra de control, la isolínea PSBRc82, una variedad de arroz cruzada con arroz dorado GR2E Kaybonnet genéticamente modificado para producir una variedad arroz dorado adecuada para las condiciones de siembra filipinas. Se descubrió que todos los componentes del arroz dorado, incluido su contenido de proteínas, eran sustancialmente equivalentes al arroz común, con una excepción: los granos de arroz dorado contienen hasta 7.31 ppm de betacaroteno, mientras que el arroz común tenía cantidades demasiado insignificantes para medir.

Los resultados del análisis de composición muestran que el arroz dorado es tan seguro como el arroz común, pero con el beneficio adicional del contenido de betacaroteno“, dice Swamy. “El arroz tiene una matriz alimenticia simple y fácilmente digerible, que permite una alta biodisponibilidad y bioconversión de betacaroteno a vitamina A.” En pocas palabras, esto significa que el betacaroteno en el arroz dorado puede convertirse y metabolizarse fácilmente dentro del cuerpo humano en la cantidad de vitamina A requerida. Estudios anteriores muestran que la eficiencia de bioconversión del arroz dorado se compara favorablemente con otros cultivos biofortificados con betacaroteno, como la mandioca y el maíz amarillo. En comparación con las espinacas, un vegetal ampliamente reconocido como una rica fuente de vitamina A, el betacaroteno en arroz dorado es convertido por el cuerpo en vitamina A aproximadamente 5 veces más eficientemente.

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Para los países que comen arroz como Filipinas y Bangladesh, donde el arroz dorado se encuentra actualmente en revisión regulatoria, podría ayudar a reducir la deficiencia de vitamina A en poblaciones vulnerables. 100 g de arroz dorado sin cocer podrían suministrar hasta el 57% del requerimiento promedio estimado (REP) de vitamina A para niños en edad preescolar y del 38-47% del REP para mujeres embarazadas y lactantes.

A pesar del éxito de las intervenciones nutricionales existentes, como la diversificación de la dieta, la fortificación de alimentos y la administración de suplementos orales, la deficiencia de vitamina A sigue siendo la causa principal de ceguera infantil prevenible y un mayor riesgo de infección en más de 190 millones de niños en todo el mundo. Esto sugiere que el arroz dorado y otras iniciativas de biofortificación de arroz pueden servir como una vía complementaria para mejorar el estado nutricional. La biofortificación, según la definición de la OMS, es el “proceso por el cual se mejora la calidad nutricional de los cultivos alimentarios a través de prácticas agronómicas, fitomejoramiento convencional o biotecnología moderna”.

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Los datos evaluados en el estudio se obtuvieron de los múltiples ensayos de campo realizados en cuatro ubicaciones diferentes en Filipinas durante las temporadas de siembra 2015-16. Esto formó parte del expediente de bioseguridad presentado para solicitudes de regulación ante el Departamento de Agricultura-Oficina de Industria Vegetal en Filipinas, la Food Standards de Australia y Nueva Zelanda, y Health Canada (en Canadá) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos. Hasta la fecha, el arroz dorado ha recibido evaluaciones positivas de inocuidad y seguridad para consumo por las últimas tres agencias, y aún se encuentra en revisión regulatoria en Filipinas y Bangladesh.

“Como desarrolladores del arroz dorado, es nuestra responsabilidad demostrar su seguridad y sus beneficios al público”, dice el Dr. Russell Reinke, líder del Programa de Healthier Rice en IRRI. “El siguiente paso es evaluar su eficacia para proporcionar el 30% de la REP de vitamina A para mujeres y niños con deficiencia de micronutrientes, pero esto solo tendrá lugar una vez que se hayan recibido todas las aprobaciones regulatorias”.

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