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La Comisión Europea busca relajar las restricciones para los cultivos editados genéticamente en el continente

Un documento filtrado ha revelado que la Comisión Europea está lista para recomendar un replanteamiento radical de cómo la Unión Europea regula los cultivos genéticamente modificados. Este cambio implicaría una regulación ligera o nula para los cultivos editados genéticamente con «cambios en el ADN que podrían haber ocurrido en la naturaleza».

AFP / 3 de julio, 2023.- La Comisión Europea presentará eñ miércoles [4 de julio] una propuesta para flexibilizar las actuales restricciones a los cultivos genéticamente modificados (transgénicos), que ya está siendo denunciada por grupos ecologistas y legisladores de izquierda.

El plan podría crear una nueva línea de frente en el Acuerdo Verde de la Unión Europea (UE), cuyos elementos los legisladores europeos de centroderecha ya están tratando de detener, argumentando que dañarían a los agricultores.

La comisión dice que las reglas sobre los OGMs (organismos genéticamente modificados, o transgénicos) deben relajarse para desarrollar cultivos que requieran menos pesticidas, estén mejor adaptados al cambio climático y necesiten menos agua.

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Quiere permitir la edición de genes dentro del ADN existente de una planta, que es diferente de las técnicas transgénicas que introducen hebras de ADN de otra especie distinta.

«Las plantas producidas por nuevas técnicas genómicas pueden apoyar la sostenibilidad», dijo en abril la comisionada de salud de la UE, Stella Kyriakides.

«Estamos diseñando un marco regulatorio que señalará claramente a los agricultores, investigadores e industria que este es el camino a seguir en la UE», dijo.

En este ámbito, la comisión quiere reducir las duras restricciones que se aplican a los OGMs, que incluyen autorizaciones, etiquetado y seguimiento.

El texto del proyecto, al que tuvo acceso AFP, pide que las normas existentes sobre OGMs no se apliquen a los cultivos editados genéticamente donde las modificaciones podrían haberse producido de forma natural o mediante procedimientos tradicionales de cruzamiento entre especies de plantas.

Estos nuevos cultivos se considerarían «equivalentes» a las variedades convencionales, sujetos a condiciones sobre el tipo y el número de mutaciones, una lista de acceso público y el etiquetado para la venta de semillas.

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Sin embargo, ningún producto proveniente de estas nuevas técnicas genómicas (NGT) podrá llevar la etiqueta «bio» (biológico u orgánico), y aquellos con propiedades herbicidas serían excluidos del enfoque regulatorio de toque ligero.

Aquellos que sean resistentes a los pesticidas permanecerían en el régimen restrictivo que rige para los transgénicos.

Bruselas ha recibido actualmente 90 solicitudes de autorización para cultivos NGT, un tercio de los cuales se encuentran en etapas avanzadas de investigación.

Algunos han alcanzado el nivel de prueba en campo abierto, como un maíz en Bélgica y papas en Suecia.

‘Aumentar la productividad’

Grandes grupos agrícolas como Copa-Cogeca han pedido reglas simplificadas para acelerar las ventas de sus productos.

Algunos países miembros de la UE y legisladores del grupo de centro-derecha del Partido Popular (PPE) del Parlamento Europeo respaldan esa postura.

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“Necesitamos aumentar la productividad y tener en cuenta el nivel limitado de recursos naturales”, dijo el ministro de Agricultura de España, Luis Planas, a mediados de junio, antes de que su país asumiera la presidencia rotatoria de la UE.

Está buscando sopesar este levantamiento de los controles sobre los cultivos mejorados con NGTs con otro texto de la UE que tiene como objetivo reducir el uso de pesticidas en la agricultura europea, pero que se ha empantanado en argumentos sobre una temida reducción en el rendimiento de los cultivos.

El PPE, que es la agrupación más grande en el parlamento, se opone ferozmente a la reducción del uso de pesticidas, y también se está negociando una ley de restauración de la naturaleza que busca reparar los ecosistemas dañados.

Pascal Canfin, un legislador del grupo liberal Renew que encabeza el comité ambiental del parlamento, dijo que la propuesta en NGT de la comisión podría proporcionar términos para un compromiso.

Está fuertemente respaldado por el EPP y ofrece una pista de aterrizaje, con soluciones biotecnológicas y soluciones naturales, la restauración de ecosistemas, en paralelo”, dijo.

Sin embargo, los legisladores de izquierda están en contra de una «desregulación de OGMs» y exigen un análisis de riesgo sistemático, el etiquetado obligatorio y los medios para detectar y rastrear dichos productos.

Los grupos ecologistas también se oponen.

Greenpeace lo denunció como una «desregulación de OGMs» por la puerta trasera que «ignora los peligros potenciales para el medio ambiente, las abejas y los polinizadores y la salud humana» y ocultará a los consumidores lo que están comiendo.

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