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Vacuna para COVID-19 obtenida en tabaco transgénico por empresa tabacalera ingresa a ensayo clínico

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La empresa tabacalera British American Tobacco (BAT) acaba de recibir aprobación para iniciar un ensayo clínico en humanos con su vacuna para COVID-19 obtenida desde tabaco transgénico de rápido crecimiento. La compañia afirma que pueden desarrollar 3 millones de dosis en solo 6 semanas, con un método mucho más rápido que los tradicionales.

The Guardian / 16 de diciembre, 2020.- British American Tobacco se ha acercado un paso más a producir una vacuna contra el coronavirus utilizando plantas de tabaco genéticamente modificadas, ya que obtuvo la aprobación de las autoridades de Estados Unidos para comenzar a realizar pruebas en humanos.

La compañía detrás de las marcas de cigarrillos, incluidas Lucky Strike, Rothmans y Benson & Hedges, dijo en un comunicado público que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), le ha dado autorización para comenzar un estudio clínico con voluntarios adultos.

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Si bien las grandes compañías farmacéuticas ya están produciendo vacunas, BAT cree que las suyas propias se pueden producir en seis semanas, en comparación con los varios meses que se necesitan con los métodos convencionales.

Esto, afirma la compañía, se debe a una tecnología patentada que permite que los elementos de la vacuna se acumulen rápidamente en las plantas de tabaco.

BAT también dice que su vacuna es estable a temperatura ambiente, a diferencia de la dosis de Pfizer/BioNTech que se administra en el Reino Unido, que debe almacenarse y transportarse a aproximadamente -70 ° C.

La vacuna ha sido desarrollada por la división de biotecnología de BAT, Kentucky BioProcessing (KBP), que ha trabajado anteriormente en un tratamiento para el ébola y también está desarrollando una vacuna contra la gripe estacional.

BAT dijo que KBP había clonado una parte de la secuencia genética del coronavirus y desarrollado un antígeno potencial, que luego se inserta en las plantas de tabaco para su reproducción.

KBP, que tiene su sede en Owensboro, Kentucky, afirma que puede convertir las plantas de tabaco en «fábricas biológicas» capaces de producir proteínas que de otro modo no producirían naturalmente.

Se pueden cultivar, cosechar y procesar hasta 3 millones en seis semanas, lo que significa que las proteínas relevantes se producen más rápido que los métodos tradicionales, que según KBP podrían llevar meses.

La compañía, que fue comprada por BAT en 2014, dice que también puede codificar temporalmente las plantas de tabaco con las instrucciones genéticas para producir proteínas objetivo específicas.

El Dr. David O’Reilly, director de investigación científica de BAT, dijo: “Pasar a los ensayos en humanos con nuestras vacunas candidatas contra la gripe estacional y Covid-19 es un hito significativo y refleja nuestros considerables esfuerzos para acelerar el desarrollo de nuestra cartera de productos biológicos emergentes».

“Es nuestra tecnología única de vacunas a base de plantas, que actúa como un huésped rápido y eficiente para la producción de antígenos para una variedad de enfermedades, lo que nos ha permitido hacer este progreso y responder a la urgente necesidad global de tratamientos y vacunas seguras y efectivas».

La vacuna de BAT sigue estando un poco por detrás de las que producen las grandes compañías farmacéuticas como Pfizer, que administra dosis en el Reino Unido y Estados Unidos, y AstraZeneca y Moderna no se quedan atrás.

Pero si puede producir dosis rápidamente y en un formato estable, podría ayudar a un proceso de vacunación global que probablemente dure años, además de pulir la reputación de una empresa más acostumbrada a recibir críticas por dañar la salud de las personas.

Ensayo clínico

El estudio clínico planea inscribir a 180 voluntarios sanos, divididos en dos grupos de edad: de 18 a 49 años y de 50 a 70 años. Se les administrará una dosis alta o baja de la vacuna candidata, o un placebo y serán evaluados por hasta 1 año, con la evaluación primaria realizada 44 días después del tratamiento.

Se espera que la inscripción en el estudio comience en breve. Este paso a los ensayos en humanos es la primera fase de estudios que podrían, si tienen éxito, formar parte de un programa de desarrollo a gran escala. Sujeto a la aprobación regulatoria, esto podría incluir ensayos clínicos de fase 1-3 que tendrían como objetivo evaluar completamente la seguridad y eficacia de la vacuna candidata.

De esta manera, la vacuna de BAT sería la segunda obtenida en plantas transgénicas que ingresa a fases de ensayo clínico, después de la vacuna de Medicago, que ya ingresó a fases II y III.

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