Chilebio Noticias

Científicos chilenos desarrollan frutos biotecnológicos resistentes al cambio climático

claudia stange

Dra. Claudia Stange, bioquímica de la Universidad de Chile, lidera proyectos de mejoramiento genético en kiwi y tomate para adaptación a desafíos climáticos como la escasez de agua.

Tomates y kiwis son el primer foco de este proyecto que mediante la ingeniería genética permitirá la producción de variedades más tolerantes a tierras salinas y que requerirán menos agua.

La iniciativa desarrollará también bioestimulantes aplicables directamente a las plantas para hacerlas más tolerantes al estrés provocado por la sequía y la salinidad, y contempla además una campaña para fomentar la agricultura sustentable y concientizar sobre el cuidado del medioambiente a la comunidad.

La agricultura ha sido una de las actividades más golpeadas por el cambio climático que afecta a nuestro planeta. Cifras al respecto indican que alrededor de un 40% de la superficie terrestre mundial corresponde a terrenos afectados por la sequía, valor que aumentaría a un 50% de aquí al año 2025.

[Recomendado: Combatiendo la crisis alimentaria: Biotecnología chilena desarrolla vegetales más resistentes]

El aumento de los territorios impactados por factores de estrés abiotico —como la sequía y la salinidad— y la consecuente disminución en el rendimiento de los cultivos por estas causas, motivaron a un grupo de investigadores chilenos a buscar soluciones desde la ciencia para el desarrollo de una agricultura más resiliente y sustentable. Este es el objetivo del proyecto “Planta-Con-Ciencia”, que apunta —entre otros aspectos— a la creación de nuevas variedades vegetales resistentes al cambio climático.

La iniciativa, enmarcada en el concurso “Anillo de Investigación en Ciencia y Tecnología”, del programa de investigación asociativa (PIA) de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo ANID, es liderada por investigadores del Centro de Biología Molecular Vegetal de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, junto a profesionales del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y del Laboratorio de Biotecnología Celular de la Facultad de Recursos Naturales Renovables de la Universidad Arturo Prat.

[Recomendado: Cultivos editados genéticamente “made in Chile”: manzanas, lechugas y cerezos]

Cultivos resistentes a los efectos del cambio climático

Uno de los focos iniciales del proyecto es generar nuevas variedades de tomates y kiwis mediante la técnica de ingeniería genética CRISPR/Cas9. En el caso del tomate, se estudiarán las características del “Poncho Negro”, variedad chilena originaria del Valle de Azapa que cuenta con una alta resistencia a la salinidad y al efecto de metales pesados. También se investigarán componentes que permitan mejorar el tomate 7742 (seminis), la variedad más producida y comercializada en Chile. En cuanto a los kiwis, se buscará aumentar la tolerancia a la salinidad y sequía de variedades usadas como portainjertos, para mejorar la productividad de las plantas de kiwi comercial Hayward; el tercero más exportado de nuestro país.

[Recomendado: Científicos chilenos detallan aporte de biotecnología agrícola para enfrentar el cambio climático]

Además, se trabajará en el estudio y desarrollo de biomoduladores amigables con el medioambiente basados en rizobacterias promovedoras del crecimiento y metabolitos vegetales, que podrán aplicarse directamente en plantas del tomate u otras para aumentar su resistencia al estrés abiótico.

La investigadora del Centro de Biología Molecular Vegetal de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile y directora del proyecto, Claudia Stange, señala que “a través de este proyecto buscamos aportar a una agricultura sustentable, utilizando la biotecnología para mejorar especies frutales de un alto valor económico para nuestro país. Herramientas de edición genética nos permitirán obtener kiwis y tomates que requerirán menos agua, lo que permitirá ahorrar este recurso y adaptarnos a las condiciones generadas por la sequía y el aumento de la salinidad”.

Para finalizar, la académica agrega que “este proyecto estará acompañado de una campaña de difusión respecto de los efectos del cambio climático y de promoción de una agricultura sustentable. Con ella que daremos a conocer a la comunidad el gran valor de la ciencia y la tecnología para mejorar los cultivos agrícolas y permitirnos seguir contando con alimentos saludables a pesar de la grave situación a la que se ve afectado nuestro planeta”.

Compartir
Artículos relacionados
Comisión Europea estudia el establecimiento de tolerancias para OGMs en las importaciones para piensos.
Científicos logran cultivar papa bajo las mismas condiciones del planeta Marte
Un espray para “fumigar” las plantas con biomolécula las protege de los virus

Comments are closed.