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Científicos utilizan la genética para crear el árbol de navidad perfecto

1200 gigabytes de datos genéticos tomados de cientos de árboles de navidad a lo largo de todo el planeta, son analizados por investigadores para descubrir cuál es el mejor código genético. La idea es desarrollar un árbol con mejores características estéticas y mayor resistencia a hongos que devastan este tipo de árboles.

Para muchas personas, la vieja práctica de encontrar el árbol de navidad perfecto es todo un evento. Desde luego que no hablamos de ir a una tienda y comprar el plástico mejor tratado, sino de hacerse de un pino o abeto con la mejor forma para decorar su hogar. Sin embargo, la vieja tradición también es un tedio para otros y desearían poder encontrar fácilmente un árbol con las condiciones óptimas sin demasiado esfuerzo. Con esta premisa partió un grupo de científico de tres universidades norteamericanas.

Contrariamente a lo que se pudiese pensar, a diferencia de otros cultivos comerciales, no se sabe demasiado sobre el genoma de los árboles de navidad, de modo que los productores dependen prácticamente de métodos tradicionales de selección para obtener resultados deseables, al menos en Estados Unidos.

Ahora, con la ayuda de herramientas computacionales y la biología, los científicos están revisando nada menos que 1200 gigabytes de datos genéticos tomados de cientos de árboles de navidad, recolectados a lo largo de todo el planeta, para descubrir cuál es el mejor código genético. Paralelamente, no solo se están fijando en la forma, sino en otros elementos como la resistencia a mohos potencialmente dañinos como los del género Phytophtora, que ocasiona rápidamente plagas en las plantas.

Gary Chastagner, profesor de patología de plantas de la Universidad del Estado de Washington, se encuentra entre los abetos de Douglas recortados y suspendidos en una habitación con control de humedad y temperatura en una instalación de investigación en Puyallup, Washington.

Uno de los expertos en el tema el patólogo de plantas, Gary Chastagner, quien ha pasado desde 1978 realizando reconocimiento de árboles navideños en vastos terrenos. Su metodología consiste en revisar diferentes lugares y tomar muestras de los árboles más atractivos; les toma fotos, conversa con los vendedores y corta algunas ramas que envía al laboratorio de la Universidad Estatal de Washington para realizar minuciosas pruebas.

El esfuerzo de él y su equipo está centrado en identificar las variaciones genéticas de las muestras, y van bien encaminados ya que junto a socios de la Universidad Estatal de Carolina, se han ganado cuantiosos fondos para estudiarel ácido ribonucleico (ARN) y descubrir el comportamiento de algunos genes. Paralelamente, Jill Wegrzyn, una bióloga computacional de la Universidad de Connecticut, analiza todos los datos de las secuencias recopilados por Gary.

Jill Wegrzyn, profesora asistente de investigación de ecología y biología evolutiva. Wegrzyn está ayudando a desarrollar herramientas de bioinformática que permitirán a más científicos encontrar un significado en grandes cantidades de datos, como los de la producción de cultivos.

«Tenemos una lista de genes que ya estamos estudiando para ver si están regulados de forma ascendente o descendente. Ahora, los estamos contactando para ver cómo forman diferentes redes y vías de expresión genética» afirmó Wegrzyn.

Los estudios de los científicos están siendo fundamentales para entender la formación y la resistencia de los diferentes a las infecciones fúngicas, para que finalmente los productores de árboles de navidad puedan trabajar con los más apropiados. Aun así, sigue siendo un desafío mayor el implantar genes para dotar a los árboles de funciones como una alta fragancia o incluso la bioluminiscencia.

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