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La biotecnología vegetal debe redoblar esfuerzos para los desafíos del siglo XXI

transgenicos

Así lo afirmó la doctora Raquel Chan, una de las diez mujeres que lideran la ciencia en América Latina de acuerdo con una evaluación realizada en 2013 por la BBC de Londres y la Red Interamericana de Academias de Ciencias. El objetivo es producir más alimentos y energía de manera eficiente.

 

Se espera que la población humana alcance los 9.000 millones en 2050. “Y la biotecnología aplicada a plantas debe redoblar sus esfuerzos para encontrar maneras de producir eficientemente más alimentos y energía”, indicó a la Agencia CyTA la doctora Raquel Chan, investigadora del CONICET y directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, en la ciudad de Santa Fe, Argentina, al ser consultada por un editorial que escribió en la revista “Journal of Biotechnology”.

 

A lo largo de los siglos, la humanidad ha creado especies nuevas de cultivos a través de métodos de cruza y selección, indicó Chan, una de las diez mujeres que lideran la ciencia en América Latina de acuerdo con una evaluación de la BBC de Londres a Red Interamericana de Academias de Ciencias (IANAS). Y con herramientas de ingeniería genética, aplicadas en las últimas décadas, ya es posible modificar el ADN de plantas como el maíz, el arroz o el trigo, y desarrollar variedades más tolerantes a sequías, a suelos salinos y otros factores ambientales desfavorables, añadió.

 

Sin embargo, la literatura científica revela que la producción potencial y real de los cultivos está llegando a una meseta, advirtió la científica que recibió un Diploma al Mérito en Biotecnología de la Fundación Konex. “Los desafíos que enfrenta la humanidad exigen que la biotecnología vegetal redoble sus esfuerzos”, instó. Si bien se han desarrollado plantas de interés agronómico con tolerancia a diferentes condiciones extremas, “cabe destacar que éstas no se han convertido en un producto de mercado todavía, en parte, quizás, porque las pruebas de campo y de seguridad prolongados estén ralentizando su llegada. Pienso se que deben acelerar estos procesos bajo estrictos niveles de control y de seguridad para no alterar el equilibrio del planeta”, subrayó Chan.

 

Hace un par de años, el laboratorio de Chan desarrolló, en colaboración de la empresa Indear S.A., una tecnología basada en el gen HaHB4 de girasol que confiere tolerancia a estreses múltiples a cultivos de soja, maíz y trigo.

 

 

Fuente: Argenbio (http://www.argenbio.org/index.php?action=notas&note=6736)

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