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Investigadores españoles secuencian el genoma del chirimoyo, clave para su mejora genética

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Chirimoya. Crédito: Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora (IHSM La Mayora-UMA-CSIC)

Investigadores españoles secuenciaron el genoma del chirimoyo, planta originaria de Mesoamérica y muy apreciado como alimento desde tiempos precolombinos. Los resultados proporcionan una herramienta fundamental para avanzar en la mejora genética de la especie y en la conservación de su germoplasma.

ChileBio / 8 de marzo, 2023.- Los investigadores del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea «La Mayora» (IHSM), Alicia Talavera, Noé Fernández Pozo, Antonio Matas e Iñaki Hormaza junto a Aureliano Bombarely del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP) han publicado un genoma de referencia del chirimoyo (Annona cherimola).

El estudio fue publicado en la revista Plants, People, Planet.

La chirimoya es un cultivo frutal perenne nativo del Neotrópico y valorado desde tiempos precolombinos por diferentes civilizaciones nativas americanas. Pertenece a la familia Annonaceae, la más numerosa del clado de las magnólidas, hermana de los clados eudicotas y monocotiledoneas de las angiospermas.

El principal país productor comercial de chirimoya es España, que cuenta con unas 3000 ha, seguido de Perú y Chile. Aunque la chirimoya se cultiva principalmente en huertos familiares en Perú, Bolivia y Ecuador, este cultivo también se realiza a pequeña escala en otros países como Argelia, Argentina, Australia, Bolivia, Ecuador, Egipto, Estados Unidos (California), Israel, Italia, Marruecos, Portugal (Madeira) y Sudáfrica.

El fruto de la chirimoya es climatérico, de maduración rápida, y contiene cantidades significativas de vitaminas C y E y polifenoles. El sabor de esta fruta se ha descrito como una mezcla de plátano y piña o frutilla (fresa) y pera.

Morfología del árbol, la flor y el fruto de Annona cherimola. (a) Árbol podado; (b) hojas; (c) fase femenina de la flor; (d) fase masculina de la flor; (e) fruto; (f) fruto abierto. Fotografía: Alicia Talavera. (Talavera et al. 2023)

A pesar de sus excelentes cualidades organolépticas y nutritivas, este cultivo sigue estando infrautilizado, aunque tiene un claro nicho de expansión en regiones con climas subtropicales. Hasta la fecha, no se dispone de información genómica previa significativa para esta especie, lo que supondría una herramienta clave para optimizar los programas de mejora genética y avanzar en el estudio y conservación de su diversidad genética existente.

En este estudio se combinan diferentes aproximaciones de secuenciación para desarrollar un genoma de referencia de esta especie diploide a nivel de cromosomas, con una completitud del 95,6%. Se identificaron un total de 41.413 genes codificadores de proteínas, muchos de ellos relacionados con el metabolismo secundario, los mecanismos de defensa, la respuesta al estrés y el desarrollo.

Los resultados proporcionan una herramienta fundamental para avanzar en la mejora genética de la especie, importante para pequeños productores de países en desarrollo, y en la conservación de su germoplasma así como para contribuir a estudios de evolución de las angiospermas, gracias a la situación de las Anonáceas en el clado de las magnólidas de angiospermas más ancestrales.

Acerca del IHSM

El Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea «La Mayora» fue creado para unir los esfuerzos de los grupos de la preexistente Estación Experimental «La Mayora» del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (EELM-CSIC) y grupos de varios departamentos de la Universidad de Málaga (UMA) para potenciar y coordinar más eficientemente la investigación científica en horticultura intensiva y fruticultura subtropical que venía desarrollándose en las dos entidades.

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