El Brexit le permite al Reino Unido regular y aprovechar la edición genética en cultivos y animales

Las nuevas reglas del Reino Unido reducen restricciones para la edición de genes, lo que permitiría la llegada al campo de cultivos como este trigo editado rico en hierro que está probando el Centro John Innes. Imagen: JIC

El gobierno del Reino Unido relajará la regulación de los cultivos editados genéticamente para permitir su cultivo comercial en Inglaterra. Trigos y crucíferas más nutritivas, semillas altas en omega-3, papas resistentes a hongos, o  cerdos resistentes a mortales virus, son solo algunos de los desarrollos locales que podrían llegar al mercado.

BBC – John Innes Centre/ 29 de septiembre, 2021.- Las plantas se llevarán a ensayos y evaluarán de la misma manera que las nuevas variedades convencionales. Los cambios son posibles porque el Reino Unido ya no tiene que seguir las regulaciones de la Unión Europea, que son las más estrictas del mundo.

Los gobiernos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte podrán decidir si adoptar u optar por no participar en los cambios. El secretario de Medio Ambiente, George Eustice, dijo que trabajaría en estrecha colaboración con grupos agrícolas y medioambientales para ayudar a cultivar plantas más fuertes y resistentes al cambio climático.

«La edición genética tiene la capacidad de aprovechar los recursos genéticos que nos ha proporcionado la naturaleza. Es una herramienta que podría ayudarnos a abordar algunos de los mayores desafíos que enfrentamos».

Los cultivos editados genéticamente (EG) tienen alteraciones genéticas mucho más simples que los denominados genéticamente modificados (GM) o transgénicos. Los cultivos transgénicos a menudo implican la adición de genes adicionales, a veces de una especie completamente diferente; y en algunos casos (experimentales, no comerciales) la inserción de ADN de animales.

Por el contrario, a los cultivos editados genéticamente, en general simplemente se les extraen genes, produciendo nuevas variedades en meses que también podrían haber sido producidas por cruzamiento tradicional pero durante un período de varios años.

Los científicos creen que pueden utilizar la edición genética para desarrollar frutas, verduras y cereales que sean más nutritivos y productivos, así como variedades más resistentes que puedan soportar las condiciones meteorológicas extremas provocadas por el cambio climático.

Las regulaciones de la Unión Europea requieren que los cultivos editados genéticamente se traten de la misma manera que los cultivos transgénicos. Estas reglas requieren una serie de pruebas de campo durante un período de varios años, así como extensas pruebas de seguridad alimentaria.

El último obstáculo es que los estados miembros voten para aprobar la nueva variedad  GM.

Este enfoque es considerado por las empresas de biotecnología como demasiado oneroso y caro, por lo que no se desarrollan cultivos transgénicos comerciales en la Unión Europea.

[Recomendado:Trigo editado genéticamente que reduce riesgo de cáncer en alimentos horneados recibe permiso para ensayos de campo en Reino Unido]

El plan del gobierno de Westminster comienza con la separación de las leyes que rigen los cultivos editados y transgénicos.

Como primer paso, se aprobará una legislación a finales de este año para eliminar la necesidad de que los científicos soliciten una licencia para realizar ensayos al aire libre de un cultivo editado genéticamente que podría haberse producido mediante el cruzamiento tradicional.

Actualmente, el proceso de aprobación puede demorar hasta dos meses y costar varios miles de libras.

El profesor Nigel Halford y Sarah Raffan, del Rothamsted Research, trabajan en un trigo editado genéticamente que produce menos acrilamida (potencial cancerígeno) al calentarse. | Imagen: Rothamsted Research

El cambio más significativo tendrá lugar el próximo año cuando se presente la legislación para permitir que los cultivos editados genéticamente se regulen de la misma manera que cualquier nueva variedad para el desarrollo comercial.

El gobierno está revisando qué medidas debería adoptar para mantener la elección del consumidor, como el etiquetado y la trazabilidad.

A más largo plazo, los ministros revisarán el enfoque de Inglaterra para la regulación que cubre todos los organismos genéticamente modificados. Esto incluye cambios que podrían permitir el desarrollo comercial y la cría de animales editados y transgénicos. Se puede hacer que estos animales sean más productivos, resistentes a algunas enfermedades e incluso más capaces de soportar climas extremos.

La noticia ha sido bien recibida por muchos científicos que trabajan en este campo.

La profesora Helen Sang trabaja en el Instituto Roslin de Edimburgo, donde los investigadores han desarrollado cerdos editados genéticamente que son resistentes a un tipo de enfermedad pulmonar.

[Recomendado: Ensayos de campo muestran el potencial de la edición genética para generar cultivos más saludables]

«El anuncio del miércoles es un primer paso hacia la reducción de las barreras regulatorias innecesarias y no científicas para el uso de técnicas avanzadas de mejoramiento, que son precisas y específicas, lo que nos permite realizar cambios genéticos específicos», afirmo.

«La adopción de un enfoque de regulación más proporcionado y habilitante abrirá mayores oportunidades para la colaboración internacional en investigación, la inversión interna y las exportaciones basadas en tecnología, lo que supondrá un gran impulso para la ciencia del Reino Unido» agregó.

Un portavoz del gobierno de Gales dijo: «No tenemos planes de revisar las Regulaciones de Liberación Deliberada de OGMs existentes en Gales y mantendremos nuestro enfoque de precaución hacia la modificación genética. A diferencia del gobierno del Reino Unido, continuaremos viendo los productos producidos por edición de genes como Genéticamente Modificados como establecido por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en 2018».

El profesor Jonathan Napier dirige un proyecto del Rothamsted Research que desarrolló una Camelina editada genéticamente alta en ácidos grasos omega-3.

John Innes Centre

El Centro John Innes del Reino Unido da la bienvenida a los cambios propuestos que permitirán que los ensayos de campo de cultivos con genoma editado, donde los cambios genéticos podrían haber ocurrido de forma natural o como resultado de métodos tradicionales de mejoramiento, progresen sin requerir el mismo nivel de regulación que se aplica a los organismos genéticamente modificados.

El profesor Dale Sanders, director del Centro John Innes, dijo: “Me complace que el Gobierno esté actuando para cambiar la regulación de las plantas editadas genéticamente y acojo con satisfacción el anuncio de hoy. Pero si bien el anuncio de DEFRA es un paso adelante para las pruebas de cultivos, es decepcionante que la decisión se aplique solo a la investigación y el desarrollo».

“Los beneficios de estas tecnologías solo se harán realidad si los cultivos desarrollados de esta manera pueden llegar a los supermercados y clientes. Es frustrante cuando los avances científicos no pueden conducir a mejoras genuinas en los alimentos que comemos.»

La respuesta del Gobierno constituye un primer paso hacia la adopción de la edición del genoma, que tiene un gran potencial para abordar el desafío de proporcionar suficientes alimentos de la manera más sostenible posible.

[Recomendado: Reino Unido aprueba ensayos de campo con semillas editadas genéticamente altas en omega-3]

La edición genética se puede utilizar para desarrollar nuevas variedades de cultivos, lo que permite una mutación precisa y dirigida en el ADN de un organismo. Esta tecnología podría usarse para acelerar significativamente el proceso de mejoramiento de cultivos y ayudarnos a hacer avances para abordar algunos de los desafíos más urgentes del mundo: el cambio climático, la seguridad alimentaria y la producción sostenible de alimentos.

La profesora Wendy Harwood, directora del Grupo de Transformación de Cultivos en el Centro John Innes afirmó que: “La edición del genoma es la tecnología más interesante que he visto en mis muchos años trabajando en la ciencia de los cultivos. La tecnología permite introducir pequeños cambios en el ADN que dan lugar a las características que necesitamos para combatir el cambio climático, desarrollar alimentos con mejor calidad nutricional o más resistentes a enfermedades».

«Para darse cuenta del impacto positivo de la edición de genes, es esencial que podamos evaluar las plantas editadas genéticamente en el campo. Por lo tanto, doy la bienvenida al anuncio de hoy, que ofrece cambios que hacen que este proceso sea menos una carga para los investigadores, sin dejar de tener la supervisión necesaria», agregó.

Los métodos tradicionales que utilizan los fitomejoradores para introducir rasgos nuevos en las plantas de cultivo pueden tardar entre 8 y 15 años. La edición de genes ofrece la oportunidad de acelerar el proceso de mejoramiento a solo unos pocos años, lo que permite el desarrollo científico esencial mucho antes a un costo mucho menor.

Por ejemplo, la edición de genes se puede utilizar para realizar cambios en el código genético de la canola para hacer que sus valiosas vainas de semillas sean menos propensas a romperse. La rotura de las vainas provoca grandes pérdidas en el rendimiento, lo que significa que muchas semillas se pierden en el suelo antes de su cosecha.

El profesor Sanders continúa: “Necesitamos un cambio fundamental en la forma en que regulamos los cultivos producidos por tecnologías genéticas si queremos aprovechar al máximo las oportunidades que nos han brindado los avances recientes en genética».

“Hacemos un llamado al Gobierno para que avance en los planes para llevar estos productos al mercado con carácter de urgencia. Ahora tenemos la oportunidad de simplificar el proceso y, de cara al futuro, deberíamos regular los cultivos en función de las características que poseen en lugar de cómo se producen. »

Chilebio: