Columnas de Opinión

Biotecnología y recambio varietal

El sector de los viveros en Chile ha crecido fuertemente los últimos años. A la producción para el sector frutícola y también para el sector hortícola de nuestro país, se ha sumado la exportación de plantas, que ha evolucionado ágilmente de la mano de la apertura de nuevos mercados para más especies.
Actualmente Chile ha exportado plantas a más de 30 países y hoy cuenta con protocolo fitosanitario para exportación a 56 mercados para más de 80 productos de material de propagación de especies frutales, vides y hortalizas, lo que ha permitido ampliar nuestro desafío para convertirnos en plataforma genética no sólo para Latinoamérica, sino para el mundo.
Es así como en 2016 las exportaciones de plantas sumaron USD $19,3 millones, un 76% más que en 2012, año en que se exportaron USD $ 10,9 millones.
Esto se atribuye principalmente a que los países de la región buscan alternativas más rentables a sus cultivos tradicionales y ven a Chile como referente en tema frutícola, por lo que comienzan a interesarse en nuevas especies y variedades.
Para responder a esta expectativa, los viveros chilenos están permanentemente atentos y fomentando el desarrollo de nuevas variedades por parte de fitomejoradores.
La labor de los obtentores de nuevas variedades (desarrolladas por diferentes metodologías), que puedan adaptarse a las distintas condiciones locales de cultivo y a las necesidades tanto de los agricultores, como de los consumidores en destino, es pieza clave para nuestro sector.
La innovación en fitomejoramiento es esencial además para colaborar en materia de seguridad alimentaria y mejorar la calidad de los alimentos.
Con los métodos clásicos para desarrollar nuevas variedades, lleva de siete a veinte años todo el proceso. Sin embargo, la biotecnología, mediante la edición génica, proporciona métodos considerablemente más rápidos para trabajar con precisión y eficacia. Las nuevas técnicas de mejoramiento basadas en biotecnología también permiten responder más eficientemente a los requerimientos de los productores y las preferencias siempre cambiantes de los consumidores. En este sentido, el fitomejoramiento ha logrado un progreso espectacular, tanto en el sector privado como en la investigación pública.
La biotecnología apoya la obtención de nuevos materiales, ya que proporciona una “caja de herramientas” de métodos innovadores que les permiten seguir siendo competitivos a nivel mundial.
Chile ya cuenta con un enfoque regulatorio sobre el tema, dando certeza a la actividad. Sin embargo aún resta fortalecer temas tangenciales, como la propiedad intelectual de las nuevas variedades vegetales, de forma de avanzar en hacer de Chile una potencia agroalimentaria.

Maritrini Lapuente
Gerente General
Viveros de Chile A.G.

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