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La frutilla chilena ya tiene su mapa genético

Investigadores de la Universidad de Talca lograron la secuenciación del genoma de la frutilla chilena, resultado del esfuerzo, de alrededor de más de un año, desarrollado por un grupo de trabajo en fisiología y genética molecular vegetal del Instituto de Biología Vegetal y Biotecnología.
Las nuevas herramientas moleculares permitirán precisar de mejor manera los caracteres de la especie, cuyo nombre científico es Fragaria chiloensis. “Nuestro interés se orienta hacia las características de calidad y mejoramiento post cosecha, esto es mantener la firmeza de la fruta, mejorar el color y las características organolépticas: dulzor, sabor y aroma, con lo cual creemos que se pueden abrir nuevos mercados para esta fruta”, explicó el líder del proyecto, Raúl Herrera, quien trabaja junto a Alejandra Moya y en colaboración con el investigador Tom Davis, de la Universidad de New Hampshire.
La frutilla chilena se encuentra desde la región del Maule a Chiloé y su mayor producción se concentra en el sector de Putú – Curepto, en el sector costero de la provincia de Talca, y en Chanco, Contulmo y Purén. “En diciembre, uno puede comprar frutilla chilena en el secano, pero hay que consumirla casi de inmediato porque se ablanda muy rápido. Resultados en nuestro laboratorio han permitido identificar aquellas enzimas que participan del desemsamblaje, es decir, en el ablandamiento de la pared. Conocerlas nos permitirá controlarlas y de esa manera prolongar la vida de post-cosecha de la fruta” indicó Alejandra Moya.
“Esta es una de las condiciones que queremos mejorar (…) Tener el mapa completo nos simplifica las estrategias que hoy estamos utilizando para caracterizar genes y conocer cómo ellos pueden ser regulados”, agregó Raúl Herrera”.
Si bien el trabajo de secuenciación del genoma se inició en 2010, el investigador expresó que este es resultado de un proyecto Anillo del Programa Bicentenario de Ciencia y Tecnología, de CONICYT, para el mejoramiento de la maduración y calidad de la frutilla chilena, que se inició en 2007. El trabajo se desarrolló en el Instituto de Biología Vegetal y Biotecnología y sentó las bases para el análisis molecular de la especie. En cuanto al financiamiento para la secuenciación del genoma, el investigador explicó que el proyecto Anillo y la Fundación Internacional para la Ciencia (IFS), de Suecia, contribuyeron a ese fin.
Estudios en otras especies
Los científicos de la Universidad de Talca explicaron, además, que la construcción del mapa genético de la frutilla nativa tendrá otros alcances porque la estrategia de trabajo es aplicable a especies distintas.
“Estamos trabajando en papaya, cuyo origen es más bien andino, pero que se adaptó de buena manera a las condiciones de nuestros suelos. Se cultiva muy bien en los microclimas de las costas del Maule y en La Serena. Además, aplicamos estrategias similares en especies más comerciales, como pino radiata y maíz, pero son proyectos que todavía están en la etapa de búsqueda de información”, recalcó Raúl Herrera.
“Nuestro interés se orienta hacia las características de calidad y mejoramiento post cosecha, esto es mantener la firmeza de la fruta, mejorar el color y las características organolépticas: dulzor, sabor y aroma, con lo cual creemos que se pueden abrir nuevos mercados para esta fruta”, explicó el líder del proyecto, Raúl Herrera, quien trabaja junto a Alejandra Moya y en colaboración con el investigador Tom Davis, de la Universidad de New Hampshire.

Fuente: Portal del Campo (http://www.portaldelcampo.cl/noticias/verNoticia/28742/la-frutilla-chilena-ya-tiene-su-mapa-genetico.html)

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