Derribando Mitos

El trabajo de G. Séralini y el daño hepático y renal en ratas.

En 2007 Gilles-Erik Séralini publicó un trabajo donde afirmó que ratas alimentadas con el maíz GM (Genéticamente Modificado) MON863 de la compañía Monsanto mostraron cambios significativos en el hígado, riñones y células sanguíneas, comparado con animales alimentados con el maíz no GM, lo que podría indicar síntomas de alguna enfermedad (Séralini et al., 2007). En dicho trabajo no se realizaron nuevos experimentos científicos, sino que se re-analizaron con distintos métodos estadísticos los datos de las investigaciones presentadas por la empresa titular de los eventos, al solicitar aprobación comercial del producto (Hammond et al., 2006). Los grupos opositores a los alimentos GM, dicen que las respuestas de la empresa Monsanto a este trabajo son contradictorias y no científicas.

Una prueba para ver la significancia real de un dato estadístico, es ver si grupos de animales alimentados con diferentes cantidades de maíz desarrollan diferencias fenotípicas proporcionales al consumo. Por supuesto, esto no se pudo demostrar en los re-análisis de Séralini, ya que se observaron (estadísticamente) algunos efectos en las ratas al consumir un 11% de maíz transgénico en la dieta pero no se observaron al consumir un 33% de maíz transgénico en la dieta. Sin embargo, lo más importante es que los expertos de distintas agencias regulatorias del mundo han concluido que ninguna de las diferencias producidas por el re análisis estadístico tiene significancia biológica, es decir que el maíz evaluado es inocuo.

1. Expertos en estudios con animales apoyan los análisis presentados por Monsanto, y rechazan las acusaciones de Séralini.

Las pruebas de laboratorio de la inocuidad del maíz MON863 y, en particular los re-análisis estadísticos realizados por Gilles-Eric Séralini han sido re-examinados por científicos y autoridades regulatorias en todo el mundo. Los expertos han concluido y publicado en publicaciones científicas peer-reviewed (revisada por pares), que el maíz MON863 es inocuo. A su vez, los grupos anti-transgénicos que divulgan este estudio no hablan sobre estos pronunciamientos y menos mencionan que el trabajo de Séralini ha sido desacreditado por mal uso de la estadística, mal interpretación de los resultados y la pobre calidad y falta de rigurosidad científica (Doull et al., 2007, EFSA 2007 (http://www.efsa.europa.eu/EFSA/efsa_locale-1178620753812_1178621165358.htm); Consejo Superior de Biotecnología de Francia (http://ogm.gouv.fr/communiques/CP_Saisine-Grosdidier-HCB20090106.pdf); Agencia de Estándares Alimentarios de Australia y Nueva Zelanda (FSANZ) (http://www.foodstandards.gov.au/scienceandeducation/factsheets/factsheets2009/fsanzresponsetoseral4647.cfm).

2. Los defensores del trabajo de Séralini no hablan sobre otros estudios con el maíz MON863.

Los opositores a los transgénicos omiten cualquier mención a los otros estudios de laboratorio publicados que demuestran que el maíz MON863 es seguro (Taylor et al., 2003; Grant et al. 2003).

3. El trabajo de Gilles-Eric Séralini sobre el maíz MON863 contiene errores en el análisis estadístico.

Los sistemas biológicos siempre muestran variabilidad. Por ejemplo, el peso promedio de un grupo de animales puede ser de 20 gramos, pero algunos animales pueden pesar 10 g y otros pueden pesar 30 g. Podemos usar las estadísticas para determinar si el peso de un animal específico se encuentra dentro del rango de los establecidos para su grupo, o si es realmente diferente. De otra manera, hay mucha más probabilidad de no apuntarle a un objetivo pequeño que no apuntarle a uno grande, por lo que la estadística siempre tiene que especificar el tamaño del objetivo. Séralini utilizó un método que hizo parecer que había más diferencias (objetivo más pequeño), sin embargo no es el método aceptado que utiliza la mayoría de los expertos. Los grupos anti-transgénicos nunca dicen que lo primero que hizo Séralini en su trabajo fue hacer el mismo análisis estadístico que realizó Monsanto, obteniendo los mismos resultados que se presentaron en la solicitud de aprobación comercial (Séralini et al., 2007).

4. Las diferencias que observó Séralini no se dieron en todas las condiciones y no tuvieron significancia biológica.

Una manera de probar si una diferencia observada es real o accidental (un falso positivo), es alimentar a los animales con dos cantidades diferentes del alimento analizado. En este caso se evaluaron ratas con dietas conteniendo un 11% o un 33%  de maíz GM en la dieta. En el trabajo de Séralini, los efectos observados con la dieta de 11% no fueron vistos en la dosis más alta. Eso es un indicio seguro de que eran falsos positivos, pero Séralini los considera significativos de todas formas. Quizás lo más importante, es que patólogos expertos estudiaron las diferencias y concluyeron que ninguna de ellas tenía significancia biológica y además ninguna tendría algún efecto adverso sobre los animales.

Referencias:

Consejo Superior de Biotecnología de Francia 2007 (http://ogm.gouv.fr/communiques/CP_Saisine-Grosdidier-HCB20090106.pdf).

Doull J, Gaylor D, Greim HA, Lovell DP,Lynch B, Munro IC (2008). Report of an Expert Panel on the reanalysis by Séralini et al. (2007) of a 90-day study conducted by Monsanto in support of the safety of a genetically modified corn variety (MON 863). Food and Chemical Toxicology 45:2073–2085. Critical rebuttal of Séralini and others 2007.

EFSA 2007. EFSA reaffirms its risk assessment of genetically modified maize MON 863

Hammond B, Lemen J, Dudek R, Ward D, Jiang C, Nemeth M, Burns J. (2006). Results of a 90-day safety assurance study with rats fed grain from corn rootworm-protected corn. Food and Chemical Toxicology 44(2):147-60.

EFSA 2007 (http://www.efsa.europa.eu/EFSA/efsa_locale-1178620753812_1178621165358.htm)  Con acceso el 8 Dic 2008

Grant R, Fanning K, Kleinschmit D, Stanisiewski E, Hartnell G (2003). Influence of glyphosate-tolerant -event NK603- and corn rootworm protected -event Mon863- corn silage and grain on feed consumption and milk production in Holstein cattle. Journal of Dairy Science. 86(5): 1707 – 1715.

Séralini  G-E, Cellier D, de Vendomois JS (2007). New analysis of a rat feeding study with a genetically modified maize reveals signs of hepatorenal toxicity. Archives of Environmental Contamination and Toxicology 52:596-602.

Taylor M, Hyun Y, Hartnell, G, Riordan S, Nemeth M, Karunanandaa K, George B, Astwood J (2003). Comparison of broiler performance when fed diets containing grain from YieldGard Rootworm – MON863, YieldGard Plus – MON810 x MON863, Nontransgenic Control, or Commercial Reference Corn Hybrids. Poultry Science. 82: 1948-1956.

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