
Futuro de la Biotecnología Agrícola
La historia confirma que la tecnología puede contribuir en gran medida a la productividad agrícola, al crecimiento económico, a la seguridad alimentaria y a la lucha contra el hambre y la pobreza. Para los próximos años el desafío para la sociedad global es duplicar la producción de alimento, forraje y fibra, utilizando menos recursos (agua, combustibles fósiles y nitrógeno) con una intensificación sustancial y sustentable de la productividad agrícola, y a su vez utilizando tanto las tecnologías convencionales como la biotecnología. La adopción final de los cultivos biotecnológicos dependerá de una regulación apropiada, una firme voluntad política y apoyo financiero, y una oferta continua de cultivos biotecnológicos capaces de satisfacer las necesidades prioritarias de la sociedad, especialmente de los países en desarrollo de Asia, África y América Latina.
Ante los impresionantes avances ya logrados en 2009 para la adopción de los cultivos biotecnológicos y las prometedoras perspectivas de futuro hasta 2015, existe un cauto optimismo de que pueda cumplirse la predicción realizada por el ISAAA en 2005 y lleguen a duplicarse las cifras de países biotecnológicos, agricultores biotecnológicos y hectáreas biotecnológicas entre 2006 y 2015 (de 20 a 40 países, de 10 a 20 millones de agricultores y de 100 a 200 millones de hectáreas).

Proyección de países
Se estima que entre el 2010 y el 2015, se agregará un mínimo de 15 países que por primera vez planten cultivos biotecnológicos, de modo que el número total de países agrobiotecnológicos será de 40 en el 2015, lo que se corresponde con la estimación realizada por el ISAAA en 2005. Entre estos nuevos países puede haber tres o cuatro de Asia, tres o cuatro de África Oriental y Meridional, tres o cuatro de África Occidental y uno o dos de África del Norte y Oriente Próximo. En América Latina/Central y el Caribe, ya son diez los países que comercializan cultivos biotecnológicos, de modo que hay menos opciones de expansión, pero existe la posibilidad de que dos o tres países de esta región planten cultivos biotecnológicos por primera vez en el horizonte de 2015. En Europa Oriental, es posible que se incorporen hasta seis nuevos países biotecnológicos, incluida Rusia, que tiene una papa GM en fase avanzada de desarrollo que también podría encontrar acomodo en otros países de la región. Europa Occidental es más difícil de predecir porque los problemas de los cultivos biotecnológicos en Europa no tienen que ver con cuestiones científicas y tecnológicas, sino con la política, y están influenciados por los puntos de vista ideológicos de grupos activistas.

Proyección de agricultores
Es probable que el número de agricultores biotecnológicos alcance, e incluso supere, la cifra estimada de 20 millones en 2015 (ya son 14 millones en 2009), suponiendo que, con toda probabilidad, se hagan realidad los siguientes acontecimientos:
- Que en un plazo de 2 o 3 años China comience a producir arroz biotecnológico (110 millones de familias arroceras) y maíz biotecnológico (100 millones de familias maiceras), con la posibilidad de que le sigan otros países asiáticos cuando se comercialicen en China estos cultivos.
- Que se optimice el algodón Bt en la India y se introduzca la berenjena Bt en la India, Filipinas y Bangladesh.
- Que se produzca una importante expansión de la soya, el maíz y el algodón biotecnológicos en Brasil.
- Que se produzca la expansión del algodón Bt en Burkina Faso y del maíz Bt en Egipto, con la posibilidad de que haya un despliegue adicional en otros países africanos.
- Que se adopte el arroz dorado en Filipinas y Bangladesh, seguidos de la India y después Indonesia y Vietnam antes de 2015.
- Que se incorporen nuevos países biotecnológicos como Pakistán, donde hay gran cantidad de pequeños agricultores que contribuirían a alcanzar la cifra global total de 20 millones para el 2015.

Proyección de hectáreas
La ventaja comparativa que ofrecen los cultivos biotecnológicos para producir alimentos más asequibles y de mejor calidad que garanticen un suministro seguro y fiable de alimento, forraje y fibra en todo el mundo promete duplicar la superficie agrobiotecnológica hasta los 200 millones de hectáreas en 2015. Existe un considerable potencial de incremento del índice de adopción de los cuatro cultivos biotecnológicos que más superficie ocupan en la actualidad (maíz, soya, algodón y canola), así como de nuevos cultivos y eventos biotecnológicos como el arroz Bt, el arroz dorado, la caña de azúcar y las papas biotecnológicas, que probablemente se presentarán antes de 2015. Los cuatro cultivos biotecnológicos principales ocupaban 134 millones de hectáreas en 2009, frente a una superficie potencial total de 312 millones de hectáreas; quedan pues 175 millones de hectáreas que podrían convertirse en biotecnológicas, una cifra muy importante de por sí. Tomando el maíz a modo de ejemplo, tan sólo una cuarta parte de los 158 millones de hectáreas del mundo se han beneficiado del cultivo biotecnológico hasta la fecha, de manera que quedan tres cuartas partes de potencial agrobiotecnológico equivalentes a casi 120 millones de hectáreas. Mientras Estados Unidos, el mayor productor de maíz del mundo, ya planta maíz biotecnológico en el 85 % de sus 35 millones de hectáreas, China, el segundo productor mundial, acaba de autorizar su primer maíz biotecnológico, con un potencial de 30 millones de hectáreas para el maíz con fitasa y otros eventos. Brasil, el tercer productor mundial de maíz con 13 millones de hectáreas, ya ha agilizado la plantación de 5 millones de hectáreas de maíz biotecnológico en 2009, una cifra récord en su segunda temporada de comercialización, y es probable que aumente notablemente su superficie en 2010. Tanto la India (cuarto productor con 8 millones de hectáreas) como México (quinto, con 7 millones) iniciaron ensayos de campo de maíz biotecnológico en 2009, a fin de valorar sus beneficios, que pueden ser importantes. En el conjunto de Asia sólo hay medio millón de hectáreas de maíz biotecnológico (tan sólo en Filipinas) de un total de 50 millones de hectáreas. Del mismo modo, África tiene menos de 2 millones de hectáreas de maíz Bt, de un total de 28 millones de hectáreas (sólo Sudáfrica y Egipto lo plantan). Incluso en Sudamérica, una región donde existen elevados índices de adopción de los cultivos biotecnológicos, no hay más que 7 millones de hectáreas de maíz transgénico, cuando la cifra total es de 20 millones de hectáreas. Este análisis global del maíz deja a la luz que existe un importante potencial de incremento de la adopción del maíz biotecnológico a corto, medio y largo plazo.
El arroz biotecnológico como cultivo y la tolerancia a la sequía como evento se consideran fundamentales para catalizar una mayor adopción de la agrobiotecnología en el mundo. Los cultivos biotecnológicos de primera generación consiguieron incrementos significativos del rendimiento y la producción evitando las pérdidas provocadas por plagas, malezas y enfermedades, pero los cultivos biotecnológicos de segunda generación ofrecerán a los agricultores nuevos incentivos para seguir aumentando el rendimiento intrínseco. La soya RReady2Yield™, lanzada en 2009, fue el primero de una larga serie de productos de segunda generación potenciadores del rendimiento. También es probable que se diversifique la panoplia de eventos de calidad con el lanzamiento del arroz dorado, la soya omega-3 o el maíz con alto contenido en lisina, incrementándose al mismo tiempo el número de eventos de productividad. Aparecerán varios eventos nuevos, y sus combinaciones, que ocuparán superficies pequeñas, medianas y grandes en todo el mundo y que incorporarán eventos agronómicos y de calidad, simples y apilados.
Nuevos cultivos y eventos biotecnológicos que pueden lanzarse a corto plazo.
Es previsible que se aprueben otros cultivos de mediana extensión antes del 2015. Algunos candidatos podrían ser: las papas con resistencia a plagas y enfermedades y calidad modificada para uso industrial; la caña de azúcar con eventos de calidad y agronómicos; las bananas resistentes a enfermedades; y las judías resistentes a virus. También cabe prever que aparezcan algunos cultivos biotecnológicos «huérfanos». Por ejemplo, la berenjena Bt podría ser el primer cultivo alimentario biotecnológico disponible en la India en 2010 (si obtiene autorización gubernativa) y podría beneficiar a 1,4 millones de pequeños agricultores pobres. También se desarrollan hortalizas como el tomate, el brócoli, la col y la okra, que requieren la aplicación de grandes cantidades de insecticidas (que podrían reducirse notablemente con un producto biotecnológico). Los cultivos para los pobres, como la yuca, la batata, las legumbres y los cacahuetes también son candidatos al desarrollo biotecnológico. El trigo biotecnológico es un cultivo que presenta gran interés por los agricultores y productores de alimentos derivados.
En relación a la tolerancia a la sequía está previsto el despliegue de un maíz tolerante a bajas cantidades de agua en Estados Unidos en el 2012 y en el África subsahariana en el 2017.
Con respecto al uso eficiente del nitrógeno, algunos productos biotecnológicos estarán disponibles en un plazo aproximado de 5 años, pudiendo incrementar el uso eficiente del nitrógeno hasta en un 30 %, mientras que los resultados iniciales de algunos productos experimentales indican que podrían alcanzarse porcentajes de hasta el 50%.
Hay que señalar que varios de estos productos están siendo diseñados en los países en desarrollo por instituciones públicas nacionales o internacionales. El desarrollo de esta amplia cartera de nuevos productos biotecnológicos resulta prometedor para el crecimiento continuado de la agrobiotecnología en el mundo, que el ISAAA estimó que alcanzaría los 200 millones de hectáreas en 2015, cultivadas por un mínimo de 20 millones de agricultores en 40 países.






