En Chile está permitido y estrictamente regulado el uso de cultivos transgénicos para la producción de semillas con fines de exportación y la reproducción controlada de semilla para fines asociados a la investigación y ensayos de campo.

La evolución de la superficie sembrada con semillas transgénicas en Chile varía según la demanda de los mercados de destino de la semilla transgénica producida. Si paises del hemisferio norte como EEUU tienen una temporada con altos rendimientos de producción agrícola, entonces las compañías solicitarán una menor cantidad de semillas a los países del hemisferio sur que los abastecen en periodos de cotraestación. Por el contrario, cuando factores ambientales como la sequía y por su parte el ataque de los insectos plaga afectan negativamente los rendimientos de producción agrícola, entonces la demanda de producción de semillas transgénicas en países como Chile aumenta.

La producción de semillas transgénicas en Chile alcanzó su máximo nivel en la temporada 2012/2013 sobrepasando las 35.500 hectáreas.

Las principales semillas transgénicas producidas en Chile son el maíz, la canola y la soja. En la temporada 2014/2015 de la superficie total de semilleros transgénicos en el país (8.818 hectáreas), el 67% correspondió a semilleros de maíz, el 18% a semilleros de canola y el 15% a semilleros de soja. Otras semillas transgénicas que se sembraron en el país correspondieron a semillas de algodón, tomate, y vid, las cuales en total representaron menos del 0,012% de la superficie total de semilleros transgénicos.

La importancia de Chile como productor de semillas se debe a que la mayoría de los consumidores se encuentran en el hemisferio norte y la diferencia de estación en el hemisferio sur permite avanzar un año en el calendario agrícola. Mientras en el sur se cosecha en primavera-verano, en el hemisferio norte se encuentran en otoño-invierno, época de la siembra. Así, los programas de mejoramiento genético del hemisferio norte cosechan nuevas líneas y mandan las semillas a Chile para realizar pruebas de campo de contra estación. De esta manera se avanza más rápido en el desarrollo de las nuevas variedades que los agricultores requieren.

El año 2014 la industria semillera chilena totalizó exportaciones (exportaciones físicas de semillas + servicios) por US$ 508 millones. De éstos, US$ 190,7 millones, equivalentes al 38% del total de las exportaciones correspondió a exportaciones de semillas transgénicas. A su vez, US$ 22,2 millones, equivalentes al 4,4% del total de las exportaciones correspondió a servicios de investigación y desarrollo con semillas transgénicas.

Investigación en Biotecnología Agrícola

[Tomado en parte de: Salazar E. & Montenegro G. 2009. Genetically modified crops in Chile. Cien. Inv. Agr. 36(3):353-368].

En Chile se han cultivado OGM desde 1987, cuando se liberaron al ambiente OGM con fines experimentales. En 1992 se autorizó en Chile la producción de semillas GM para exportación.

Ha habido una limitada investigación en OGM en Chile, siendo la mayoría de los estudios relacionados a especies de árboles como el pino, eucaliptus y álamo y a algunas especies agrícolas como papas, melones, uvas y duraznos.

De 1000 proyectos financiados por la principal institución patrocinadora de la investigación en Chile (FONDECYT), cercano a la mitad corresponde a temas de biología y medicina, y cerca de 1/3 de estos utilizan organismos transgénicos (bacterias, levaduras, plantas). Al menos 300 laboratorios producen y trabajan de forma sistemática con estos transgénicos.

Desde 1998 los fondos para proyectos relacionados con transgénicos han incrementado constantemente, lo cual refleja el importante apoyo del gobierno a esta actividad. La implementación de varios programas ha ayudado a desarrollar investigaciones en esta área: Programa de Desarrollo e Innovación Tecnológica 2001-2006 (Ministerio de Economía); Política Nacional de Biotecnología (Gobierno de Chile 2003); actividades incluidas en la iniciativa Genoma Chile. En el 2002, aproximadamente USD$ 7.5 millones fueron destinados para financiar 16 proyectos relacionados con organismos transgénicos. El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y la Universidad de Talca son las instituciones más activas en este campo. Otras instituciones que han desarrollado o están desarrollando proyectos con OGM son la Universidad de Chile, Fundación Chile, la Universidad de Santiago, la Universidad Federico Santa María, la Universidad Católica del Norte, la Universidad de Antofagasta, el Centro de Estudios Científicos de Valdivia y Vitrogen S.A.

Hasta el 2002, en Chile se había llevado a cabo la modificación genética de al menos 17 organismos: 2 especies de bacterias (Erwinia carotovora y Thiobacillus ferrooxidans), 10 cultivos (papa, maíz, tomate, caña de azúcar, uva, melón, manzana, trigo, duraznos y damascos), 1 especie ornamental (Rhodophiala) y 2 especies de árboles (pino y eucaliptus). Los principales esfuerzos están centrados en la búsqueda de resistencia a factores bióticos como insectos, virus, bacterias, hongos, y nematodos. En el último tiempo han incrementado estudios para el desarrollo de variedades tolerantes a factores abióticos como la salinidad, sequía y frío, como a su vez estudios para mejorar las propiedades organolépticas y de vida post cosecha de algunas especies de frutas.

Entre los años 2003 y 2007 el estado Chileno financió 35 proyectos biotecnológicos relacionados al sector frutícola. 16 compañías privadas y 19 instituciones públicas fueron financiadas para llevar a cabo proyectos de investigación que involucraban temas de genómica, ingeniería genética, programas de mejoramiento vegetal para introducir resistencia a factores abióticos, identificación genética y trazabilidad de OGM. Las principales variedades de frutas en que se trabajó fueron las uvas, cítricos, duraznos y nectarines. Los lideres en esas áreas de investigación fueron el INIA (7 proyectos); la Universidad de Chile (3 proyectos); la PUC (2 proyectos); la Universidad Federico Santa María (2 proyectos), y la Universidad Austral de Chile (2 proyectos).

Algunos proyectos destacados están siendo desarrollados por el INIA y apoyados por el consorcio BioFrutales S.A. Entre ellos, resalta el desarrollo de uvas resistentes a hongos (Botrytis cinerea y Oidium tuckeri); y duraznos y nectarines resistentes a enfermedades virales y con mayor vida post cosecha. Además, en colaboración con el Instituto Forestal, el INIA está llevando a cado estudios sobre el desarrollo de variedades de eucaliptus tolerantes a la sequía. La PUC se encuentra desarrollando variedades de cítricos resistentes a sequía y tolerantes a deficiencias de nitrógeno; papas resistentes a virus; y Pinus radiata resistente a la polilla del brote (Rhyacionia buoliana) y tolerante a glifosato.

Los productos obtenidos por los estudios del INIA incluyen la obtención de de genes específicos que aumentan la tolerancia a hongos; líneas transgénicas de portainjertos de vid con resistencia al virus de la hoja en abanico (Grapevine FanLeaf Virus, GFLV); y uvas de mesa con tolerancia a B. cinerea y a Erysiphe necátor. Por su parte, se ha desarrollado una plataforma de transformación genética para el ciruelo japonés (Prunus salicina) para conferir resistencia al virus PPV, y también otra para árboles de duraznos.

Proyectos de I+D en temas de OVGM en Chile

Nombre Resumido ProyectoInstituciónAño InicioFondos Asignados *
1Transformación de papas resistentes a bacteriasPUC1991$ 1.550.714
2Resistencia a virus en melónINIA1995$ 142.537
3Producción de var. de papa resistentes a bacteriasINIIA1996$257.537
4Desarrollo de sist. para conferir a la vid resistencia a hongosINIA1999$451.208
5Transformación de Prunus resistencia a PPVINIA1999$85.358
6Plantas transgénicas productoras de Ac. jasmónico INIA2000$121.725
7Líneas transgénicas de vid resistentes a hongosINIA2001$427.541
8Integración genes de lupino en trigoINIA2001$489.369
9Banco de genes de resistencia a estrés abióticoUTALCA2001$601.909
10Obtención de Eucalyptus tolerante a heladasVistrogen S.A.2001$390.542
11Transformación Pinus para resistencia a hongosFundación Chile2001$349.433
12Transformación Pinus para resistencia a herbicidasFundación Chile2002$206.377
13Transformación genética de orquídeas chilenasUTALCA2003$657.223
14Transformación de trigo para resistencia a imidazolinonas BASF Chile S.A.2003$57.223
15Transformación de cítricos para tolerancia a salinidadPUC2004$613.193
16Transformación de Eucalyptus para tolerancia a sequíaINFOR2007$1.558.765


Sistema regulatorio

En el sector silvoagropecuario, el Ministerio de Agricultura ha autorizado la multiplicación de material vegetal genéticamente modificado de propagación (semillas), previa evaluación caso a caso y cumpliendo las medidas de bioseguridad establecidas por la autoridad. Después de una serie de modificaciones realizadas a la normativa desarrollada en el país desde el año 1992, fecha de la primera solicitud de internación, actualmente son tres las resoluciones que regulan los OGM en el sector silvoagropecuario, las que se señalan a continuación:

La Resolución Exenta Nº 1523 del año 2001, que establece normas para la internación e introducción al medio ambiente de organismos vegetales vivos modificados de propagación (OVVM).

La normativa para OVVM de propagación abarca: importación; multiplicación en campo; cosecha; exportación de la producción, medida de resguardo para los remanentes, subproductos y desechos.

La Resolución Exenta Nº 3970 del año 1997, que establece autorización para consumo animal de maíz GM con modificaciones para resistencia a insectos (Bt), a glufosinato de amonio (Basta) y a glifosato (Roundup).

La Resolución Exenta Nº 3136 del año 1999, que establece normas generales de bioseguridad para los productos farmacéuticos de uso veterinario desarrollados mediante procesos biotecnológicos y que contienen OGM.

Por otra parte, la Ley de Bases Generales del Medio Ambiente (Ley N° 19.300/1994)), establece, entre otras materias, el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), señalando los proyectos y actividades que deben ser evaluados a través de dicho sistema y, su Reglamento (Decreto Supremo N°95/2001), establece como uno de los criterios que define si se debe realizar un estudio de impacto ambiental, la introducción al territorio nacional, o uso, de organismos modificados genéticamente. Los proyectos o actividades que ingresan al SEIA son los que se consideran de gran envergadura (mega proyectos o actividades), dentro de los cuales no está considerado el cultivo agrícola.

A comienzos del 2007, en el marco del Reglamento Sanitario de los Alimentos, se dictó la Norma Técnica Administrativa sobre incorporación a nómina de eventos biotecnológicos en alimentos de consumo humano (Norma n°83), la que pretende el adecuado registro en una nómina de productos y componentes asociados a los alimentos que hayan sido originados por medio de la biotecnología moderna. Es decir, se pretende generar una lista de alimentos GM evaluados y autorizados para consumo humano, para la eventualidad que se apruebe el consumo de estos alimentos en Chile.

Con el objeto de asegurar condiciones de inocuidad y características nutricionales, se determinó un procedimiento basado en el conocimiento científico actualmente aceptado, homologado con los Principios y Directrices de la Comisión del Codex Alimentarius para alimentos obtenidos por medios biotecnológicos.

Estas normas consignan la responsabilidad del Instituto de Salud Pública como organismo evaluador, el que deberá recomendar al Ministerio de Salud incorporar o no un determinado evento a la nómina, se basa en el trabajo de un comité que deberá evaluar diferencias y similitudes entre un alimento genéticamente modificado y su homólogo convencional. Entre las dimensiones nutricionales y de inocuidad a evaluar, se debe determinar toxicidad, efectos agudos, alergenicidad y efectos a largo plazo.

Institucionalidad

El Ministerio de Agricultura propone la política sectorial sobre OGM, con consulta a los diferentes actores. Por su parte, el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, servicio dependiente del Ministerio de Agricultura, tiene la facultad de regular los OGM a través de la aplicación del Decreto Ley N° 3.557/82, de Protección Agrícola, y sus modificaciones Ley N° 18.755/89, Ley N° 19.558/98 y Ley N° 20.161/07.

El SAG, a través de la Resolución Exenta N° 6966 del año 2005, crea el Comité Técnico de OGM y su Secretaría Técnica.

La Secretaría Técnica, conformada tanto por expertos del SAG, como por asesores externos, es la responsable de realizar los análisis de riesgo caso a caso. Para ello se analizan las solicitudes junto a la documentación anexa y, posteriormente, se prepara un informe que recomienda a las divisiones técnicas respecto de la decisión a tomar.

Para cada aprobación, el SAG dicta una resolución que establece, entre otros aspectos, la cantidad de material de propagación autorizado de importar (en el caso que corresponda), lugar específico dentro del país donde se multiplicará la semilla, medidas de bioseguridad y destino de los remanentes y/o subproductos.