Profesor italiano acusado de falsificar resultados sobre daño por consumo de alimentos transgénicos

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El profesor de nutrición y alimentación animal del Departamento de Medicina Veterinaria de la Universidad de Nápoles Federico II de Italia, Federico Infascelli, esta acusado de falsificar los resultados de algunas investigaciones sobre los peligros de alimentos que contienen materia prima genéticamente modificada (GM) para alimentación animal y productos derivados. Una acusación muy grave en el mundo de la investigación científica. Si esto se confirma, los cargos penales  y las sanciones podrían suspender su capacidad de publicar bajo el nombre de la universidad, suspenderlo de las oficinas de la universidad, e incluso más allá, con repercusiones económicas y para su carrera.

Los cargos confirmados están siendo investigados por una comisión nombrada especialmente por el rector, Gaetano Manfredi. La comisión encontró que las infracciones son muy graves, difícilmente el resultado de un descuido, más bien dirigidas a un objetivo claro: inventar de plano un resultado experimental inexistente, para demostrar peligros de los organismos genéticamente modificados (GM).

Un tema científico de primera importancia, que durante años ha sido centro de atención de la comunidad científica internacional. Infascelli fue consignado con publicaciones que ahora fueron desmentidas por un grupo de científicos estadounidenses y, en Italia, por la científica y senadora vitalicia Elena Cattaneo. Posteriormente, después de escuchar a Infascelli durante una audiencia en el Senado, tras haber pedido en vano a una auditoría de la investigación publicada en algunas revistas internacionales (actos materiales del Senado), la senadora tomó una hoja (con membrete del Senado) y una pluma para escribir una severa carta al rector de la Federico II.

Pedía aclarar y verificar, además de preparar una investigación preliminar para resguardar el nombre de la universidad el día en que se haga público el caso, incluso a nivel internacional. La senadora no se anduvo con rodeos: habla de ciencia “manipulada” para perjudicar los intereses del país y de la ciencia italiana, hechos que pueden causar daño a las instituciones académicas, y en particular de la Universidad de Nápoles.

Afirma que la historia, independientemente de ella, trata de los científicos internacionales que han revisado la investigación y han encontrado una gran cantidad de “puntos oscuros”. En particular con respecto a las imágenes publicadas en los  artículos, fotos alteradas, imágenes copiadas de un artículo a otro y modificaciones de las descripciones e imagen. Las manipulaciones que ahora recaen sobre Infascelli y del equipo interdisciplinario de investigadores coordinados por él, grupo que también incluye a otros profesores de la universidad. Se trataba de una sospecha hasta que una aplicación para detectar alteraciones de fotos confirmó lo que Cattaneo había visto a simple vista.

El rector Manfredi leyó la carta de la senadora y saltó sobre la silla. Un aluvión de sospechas sobre su universidad. Se acusa a un profesor y su grupo de investigación. Pero el director del departamento, Luigi Zicarelli, que ya había sido alertado por Cattaneo dejó pasar el tema. Manfredi ha nombrado una comisión de investigación y ha empezado a trabajar con un mandato claro: establecer la verdad, de forma rápida. Y en dos semanas de cuidadoso trabajo de la Comisión, presidido por un jurista de la universidad Lucio De Giovanni y compuesta por expertos genetistas de otros institutos de investigación y universidades, examinó los tres artículos en cuestión, y sus fotos.

Se encontraron manipulaciones que van desde tachaduras a la sobreposición de diferentes imágenes, y el uso de la misma foto para documentar diferentes experimentos. Manipulaciones a veces grandes, pero no menos científicamente grave. Debido a que viola la ética de la investigación, el profesor Infascelli ha presentado en los últimos días sus contrademandas, en este caso ante el jurado. Su defensa se examinará así como las mismas acusaciones, y sólo después, si se confirman las sospechas, el rector junto a un senado Académico tomará las sanciones. Mientras tanto, la revista científica “Animal” (los otros estudios se publicaron en “Small Ruminant Research” y “Food and Nutrition Sciences”) pidieron a Infascelli la “retracción” de la publicación. Una retracción fuertemente motivada por el hecho de que cuando se le pidió explicaciones a Infascelli, él no ha demostrado ausencia de manipulación, ha proporcionado explicaciones incompletas y ahora ha mostrado “prácticas de laboratorio muy pobres”.